Iglesia de San Juan de Dios, en la Plaza de El Salvador

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En la céntrica y concurrida Plaza de El Salvador, casi todos los turistas y sevillanos nos quedamos con la visita a la iglesia de El Salvador, y a otras parroquias aledañas, pero hoy quiero hablar de la iglesia de San Juan de Dios, que está justo enfrente de la antigua mezquita mayor.

La iglesia de Nuestra Señora de la Paz, de la Orden de San Juan de Dios, es una auténtica joya, que se puede visitar, entrando por la calle Sagasta, en horario de culto, manteniendo el respeto y decoro adecuado, todos los días a las 13 horas y los domingos a las 11:30 de la mañana.

El templo fue levantado entre 1611 y 1613 y en él encontramos 8 retablos de distintas épocas repartidos entre las naves del Evangelio y de la Epístola, dos más a izquierda y derecha del retablo mayor, y otro para San José. En ellos se combina los barrocos con los rococó y los neoclásicos. La fachada es barroca, con dos torres campanario, que tuvieron que ser arregladas por Matías de Figueroa tras el terremoto de Lisboa.

En la nave de la Epístola, se puede ver un Crucificado a tamaño natural de papelón del último tercio del XVI. Otra de las joyas es una bellísima Asunción atribuida a Blas Molner (XVIII). En la nave del Evangelio está el retablo más antiguo del edificio, de 1689, en el que figuran seis relieves con milagros del santo y arriba hay un relicario de Santa Elena.

En la actualidad, la casa de San Juan de Dios en Sevilla es la más antigua de la orden en activo y en la actualidad recogen a 80 ancianos y ancianas, válidos y dependientes en distintos grados, con plazas de estancias diurnas, de respiro familiar y seis que pagan la obra social de la Orden.

Este hospital sorteó la debacle de la desamortización de Mendizábal, los hermanos de la orden eclesiástica pudieron regresar a él antes de que acabara el siglo XIX. También se libró de los ataques de la Guerra Civil, seguramente por la labor social que realizan desde hace siglos.

Con estos apuntes espero haber levantado tu curiosidad y la próxima vez que estés por la Plaza de El Salvador no dejes de visitar esta joya del barroco sevillano, a la que otra grande le hace sombra.

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