Dos remontadas con distintos resultados

Un empate que sabe a poco

Los de Heliópolis dejaron a la afición congregada en el Estadio Manuel Ruiz de Lopera la noche del domingo con la miel  en los labios. Y es que a pesar de la remontada ante el Villareal, el empate sabe a poco.  Sabe a poco por diversos motivos; el equipo resurgió como el ave fénix de sus propias cenizas futbolísticas y desarrolló uno de los mejores juegos de esta temporada bajo la batuta de Paco Chaparro. El gran revulsivo que ha supuesto la integración del regresado Ricardo Oliveira desde las filas del Zaragoza parece que va dando frutos poco a poco en la calidad del juego.

Asignatura pendiente

La gran asignatura pendiente del equipo este año sigue siendo la victoria en casa, que se sigue retrasando, y que para el aficionado se convierte en suplicio cuando ve al Betis, como en otras ocasiones, envuelto en el ancho mar de las incertidumbres futbolísticas. Aunque este no fue el caso el domingo, que jugamos, sencillamente, bien.

El Sevilla suma y sigue

El combinado nervionense suma y sigue. El malí Fredy Kanouté confirmó que sigue siendo un crack, y con dos goles contribuyó de forma definitiva  a la victoria de los de Manolo Jiménez en Bilbao, en este primer asalto de los dos que van a disputar ambos equipos en un plazo de cuatro días en ese mismo escenario. El partido se inició con dominio sevillista, y una primera oportunidad de Perotti, a pase medido de Diego Capel, puso en aviso a los bilbainos. Pero el Bilbao supo responder, primero con un directo de Susaeta que no cogió puerta de milagro, y a continuación con el primer gol, marcado por  Gabilondo desde el punto de penalty tras un barullo en los dominios de Palop, que llegó a tocar el balón sin poder finalmente atajarlo. Con un Bilbao crecido, apareció Kanouté, y resumiendo para no cansar que es lunes, metió un golazo. Tras la ducha del descanso, el Sevilla aprovechó la eventual estrategia de Caparrós de adelantar lineas, para fabricar la segunda oportunidad de gol, que otra vez fue gracias a Kanouté, quien se fué de todo el mundo, y batió de tiro raso cruzado la portería del equipo vasco.  El final de infarto terminó si poder variar el marcador, 1-2.  El Sevilla se  coloca tercero en la clasificación de primera división, un puesto cómodo dentro de la dificultad que implica siempre mantenerse en puestos de Champions League, aunque el equipo de Del Nido lo lleva estupendamente,  la verdad.

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