
Aquella ruta que hacía antiguo ferrocarril minero de la Sierra Norte se ha convertido hoy en la ruta de la Vía Verde, un valor importante en la zona, que está reactivando la economía local. Sus 18 kilómetros salpicado de vestigios mineros y parajes naturales lo convierten en una vía acondicionada para practicar senderismo, ciclismo y disfrutar disfrutar de la naturaleza. Y acceder a ello es tan fácil como tomar un tren de cercanías.
El programa surgió de la Consejería de Fomento y Vivienda, la Universidad de Sevilla y la Federación de Ferrocarriles Españoles (FFE), que apostaron por la difusión y el uso de la Vía Verde sevillana. Eso sí la cofinanciación llegó de Europa, de los fondos Feder.
